Y estaba allí, en aquella esquina,
besando aquel vaso de cubata, creo,
y te mire a los ojos como perdida,
dibujando en mi retina la silueta de tu cara.
Nos fuimos acercando sin darnos cuenta,
fruto del imán de nuestras pasiones,
tu te perdías en mis orejas, mientras...
yo te acariciaba con ansia el pelo.
Nos cogimos de la mano y fuimos hacia casa,
había poca gente por la calle,
estábamos sudando, pero hacía frío.
Cerramos la puerta, unimos nuestras bocas,
y el tiempo se volvió como invisible.
Se hacían cenizas mis pezones,
al ritmo que los sorbías con la boca,
corrían tantas gotas por tu cuerpo,
que quise beberlas todas a un tiempo.
Y así como dos fieras en celo,
sucumbimos a los pecados terrenales,
nos dimos cuenta que era el medio día,
y que aún no sabíamos de nuestros nombres.
He hecho un parón en mi tiempo de estudio para tener una conversación con ELCAMALEONE, por lo que parece alguien deja comentarios en su espacio utilizando mi Nick en La Coctelera, no puedo criticar esto porque cada cual es libre de expresar su opinión, pero no dejandome a mí como la autora de esos comentarios ordinarios y fuera de lugar que yo jamás sería capaz de poner. Los que me conoceis creo que ya sabeis como soy, no suelo rebajarme de ese modo, me responsabilizo de lo que escribo yo en mi espacio y si en algun otro momento dejo comentarios en otros espacios de la coctelera con mi forma de expresarme dejo claro que no soy una barriobajera.
GRACIAS POR DARME LA OPORTUNIDAD DE ACLARA TODO Y SI A ALGUNO DE VOSOTROS LE HAN DEJADO COMENTARIOS EN MI NOMBRE RUEGO PONEOS EN CONTACTO CONMIGO Y ENCANTADA OS RESPONDERÉ.
BESOS PARA TODOS LOS QUE VISITAIS MI ESPACIO, CONFORMES O NO CON SU CONTENIDO.
Esta noche te echaré de menos.
Y la de mañana.
Y la siguiente que está por llegar.
Cada noche en la que no estés echaré de menos tu calor,
El olor de tu piel, tu respirar, tu aliento, tus abrazos.
Te echaré de menos por el simple hecho de saber que si me doy la vuelta
tendré libre más espacio, más cama donde poder soñar que estoy a tu lado.
Echaré de menos el roce de tus dedos en mi cuerpo,
la suavidad de tu piel en mis manos.
Echaré en falta la magia de un despertar,
la de un desayuno en tus brazos.
La de un beso fresco recién levantado.
Echaré de menos la magia de una pasión encendida
y que arde en la mañana para morir en tus labios.
Cada una de estas noches te echaré de menos…
Noches en las que poder abrir los ojos para observar
Embobada cómo duermes a mi lado.
Noches en las que poder susurrarte al oído…
Todo cuanto te amo.
Y fue en mis labios, esa noche
Donde embriagaste tu deseo
Te permití dominarme
Entre tus cadenas, tu sexo
Entre delirios fantásticos
Me hiciste tuya,
Me involucraste en tu rima
De notas acompasadas
Y al son de tu melodía
Bailé toda la noche
Sensual... sexual...
Delicioso néctar
Estar entre tus brazos
Deslizarme por tu cuerpo
Y tú en el mío
Hallar el ajuste perfecto
Entre mis piezas, las tuyas
Entre mi copa, tu vino
Entre mi fuego divino
La esencia de tu piel
Comenzaste en mis labios
Seguiste en mis calores
Impregnada quedó
De ti, mi cintura
Llena de ti, mi entraña
Saturado el aliento, mi respiro
Ahogada en tu boca, mi nostalgia.
Me llamo Alejandra y quiero contarles algo que por ser una infidelidad tengo que guardarme muy bien.
Tengo un círculo de amigas muy cercano y seguramente ninguna de ellas aprobaría lo que me pasó, así que me saco el gusto de contarlo, aunque sea por Internet.
La historia es así, yo vengo de terminar hace unos meses una relación de noviazgo que era de lo peor, muy aburrida y sobre todo poco satisfactoria para mí en la cama, Por otro lado mi amiga Eugenia tiene un hombre a su lado que es un bombón, se llama Ezequiel, es de contextura mediana, mas o menos 1,80 metros. Tiene unos ojos preciosos y una boca grande, muy sensual que siempre me quitó el aliento. Para colmo mi amiga siempre me contó con detalles lo bien que lo pasaban en la cama, así que con mi aburrida y recientemente nula vida sexual, tengo que admitir que me gustaba fantasear con Ezequiel.
En una de las charlas con Eugenia, ella hizo un chiste sobre que a todos los hombres les gustaría estar con dos chicas, y me dijo que un día podríamos probar. Cuando le pregunte si no le daba celos pensar algo así, (obvio yo estaba más que dispuesta a decir que sí, pero no quería quedar en evidencia antes de tiempo) Eugenia me contestó que no lo haría ni loca, que no lo compartiría de ningún modo. Debería haberme ganado un Oscar por evitar mostrar mi desilusión abiertamente, pero desde ese día las imágenes de hacer un trío no se salieron nunca de mi cabecita. En realidad, yo quería estar sola con Ezequiel, pero si para tenerlo debía estar Eugenia no me molestaba para nada.
Un sábado que estaba sola pasaron por la noche a visitarme, ante la duda de adonde podríamos salir, al final sugerí quedarnos en mi departamento, ya que a mi mamá (que es doctora) le tocaba estar de guardia y no vendría hasta el medio día siguiente. Después de tomar varias cervezas, la charla derivó al terreno sexual, yo quería que fuese como la ultima que había tenido con Eugenia y que habláramos de sexo grupal, finalmente se dio, pero de manera muy superficial y pasó. Ya muy entrada la madrugada Eugenia y Ezequiel se fueron.
Yo me quedé con muchas ganas pensando que si Ezequiel fuera mi pareja en ese mismo momento estaríamos haciendo el amor, ya me había cambiado para acostarme cuando escuché el timbre, Por el portero escuche la voz de Ezequiel que me decía que no encontraba sus llaves y me preguntaba si habían quedado en mi departamento. Me sobresalte y sin saber por que mi corazón empezó a latir muy fuerte, le dije que suba, que las buscaríamos. Como les dije, ya estaba lista para ir a la cama, tenia puestos solo mis soquetes, una remerita azul y una calza gris muy corta de algodón. Decidí recibirlo así.
Le abrí la puerta mientras el se excusaba “Perdona la hora, es que llevé a Eugenia a la casa y cuando volví a la mía no encontré mis…” no terminó la frase de corrido por que se sorprendió al verme, intentó disimular y yo me puse contenta por su reacción. Yo no lo pensaba muy concientemente pero la verdad era que tenía la firme intención de seducirlo, quería tener al novio de mi amiga y no sabía bien que hacer. Tenía ganas de darle la espalda y que me salte encima, que me hiciera el amor apasionadamente. No pasó, solo se fue a buscar las llaves a la cocina donde pensaba que las había dejado, yo me fui a mi cuarto y me senté en la cama, cuando apareció en la puerta de mi habitación me puse como si estuviera muy triste, enseguida me preguntó que me pasaba mientras se sentaba a mi lado. Empecé a decirle que estaba triste y que me sentía muy sola y un montón de mentiras así, fingiendo necesitarlo lo abrasé mientras el me consolaba, me separé un poco y sin dejar de rodear su cuello con mis brazos y mirándolo con cara casi de por favor le dije “yo quisiera tener a un hombre como vos” hubo un segundo de silencio, entonces lo besé. Ezequiel intentó parar la situación, pero yo estaba lanzada y seguí adelante. “No te voy a traer problemas, solo por hoy… te necesito, no me digas que no”. Ezequiel se entregó y dejo de lado sus dudas, nos besamos como había imaginado muchas veces, le quite su camisa y acaricie su torso sin que nuestras bocas se separaran, besaba muy bien y a mi me encantaba. Me puso de espaldas en la cama, recostado sobre mí recorrió mi cuerpo acariciándome, me besaba el cuello, me mordía apenas mis hombros y me hacía arder de ganas. Sus manos alcanzaron mis tetas por debajo de la remera, las abarcaban y masajeaban muy suavemente primero y con más fuerza después, levante mi remera y empezó a besarlas, luego las lamió. La punta de su lengua jugaba con mis pezones y no pude contener algunos suspiros, mis dedos se mezclaban en su pelo indicándole que siguiera en ese lugar, después de un rato sus besos empezaron a bajar, su lengua rozó mi pancita y un estremecimiento me recorrió. Sentí que me besaba por encima del pantalón en mi lugar más sensible y yo no podía mantener más tiempo las piernas cerradas. Me sacó el pantalón junto con la bombacha mientras yo levantaba mis caderas permitiéndoselo. Sus labios se encontraron con mi humedad y dieron paso a su maravillosa lengua, recorrió toda mi vagina mezclando mis fluidos y su saliva, creo que nunca me habían brindado una sensación así, cuando empezó a estimular mi clítoris con su lengua sobre el ya no podía mantenerme quieta, arrancaba mis gemidos y sentí que iba a terminar, quise separarlo de mí pero no me dejó, tuve un orgasmo muy intenso mientras el seguía lamiéndome, era muy hot, tanto que en este momento siento mojarme al escribirlo. Ezequiel se quitó los pantalones y mientras me besaba podía sentir mis propios líquidos en la boca. Mis manos lo recorrieron hasta alcanzar sus genitales, tome sus testículos suavemente y luego subí reconociendo su pene mojado y empecé a masturbarlo. Debía medir unos 22 cm., era precioso tenerlo en mis manos, era tremendamente excitante la aventura que estábamos viviendo, Nuestros cuerpos se juntaron y sentí como Ezequiel empezaba a rozarme con su glande, entraba en mí muy suavemente y haciéndome sentirlo a pleno, no habían pasado unos segundos cuando sentí que tendría otro orgasmo, me moví rápido, Ezequiel debe haberse dado cuenta por mis gemidos y me tomó fuertemente de mis caderas metiéndomela hasta el fondo ahogando mis gritos. Nos besamos profundamente y después de varios minutos de hacer el amor llegué una tercera vez.
Ezequiel era como Eugenia me había contado, me trató muy dulcemente en todo momento haciéndome sentir bien y preocupándose por darme placer. Ahora quería devolverle algo por lo satisfecha que estaba, Eugenia me había contado todo lo que hacían, así que sabia lo que le gustaba. Cuando nos separamos Ezequiel quedo de rodillas entre mis piernas, yo me di vuelta en la cama y quedé boca abajo. El novio de mi amiga entendió y se recostó sobre mí, empezó a besar mi oreja y mi cuello mientras me levantaba la remera descubriendo mi espalda, sentí en mi cola su cabeza mojada resbalando contra mí. Mi ex novio me practicaba sexo anal por lo que estaba acostumbrada, pero esta vez era distinto, quería que Ezequiel me poseyera totalmente, tenía ganas de ser suya de todas las formas y sabía por Eugenia que por atrás le gustaba particularmente. Con sus dedos me preparó, después de meter dos empezó a intentar con su pene. Poco a poco introdujo la puntita, cuando lo hizo no pude contener un quejido pero lo deje seguir, sentí como resbalaba de a poco hacia el interior de mi cola hasta entrar por completo. Ezequiel me acariciaba y besaba dulcemente, en poco tiempo sentí que mi cola estaba preparada y con un movimiento hacia arriba se lo hice saber. Ezequiel empezó a moverse y a aumentar el ritmo, tenía sus manos sobre las mías y eso me hacia sentir que era completamente suya, en unos pocos segundos sentí como se preparaba para eyacular. “Voy a terminar” dijo Ezequiel, y yo que quería darle el gusto completo le dije que lo haga dentro de mí. Su semen brotó caliente en el interior de mi cola, fueron varios los disparos que sentí salir de el, cuando se relajó volvió a besarme la mejilla y el cuello y yo solo sentía satisfacción, había sido una experiencia sexual hermosa. Durante este tiempo no dejo de pensar en ella.
Ahora siento muchas cosas encontradas, yo se que no está bien haberme acostado con el novio de mi amiga, pero lo hice y la verdad es que lo disfruté mucho, siento algo de culpa y encima no se lo puedo contar a mis otras amigas, siento que ya no confiarían en mi. Pero al menos me queda la experiencia y por que no, la fantasía de repetirla.
Mis pezones se endurecen al mirar estas fotografías, siento un intenso cosquilleo por todo mi sexo y tengo la necesidad de apretarme fuertemente los senos, hasta el punto de hacerme gritar de dolor...
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